
Pese a las medidas adoptadas por los centros educativos, padres de familia exigen mayores descuentos ante la imposibilidad de alumnos de recibir clases presenciales. Colegios manifiestan poca variación en los costos operativos.
La transformación a un sistema educativo virtual no era algo para lo que los colegios –ni los alumnos- estaban preparados. Suspender la asistencia presencial, sin embargo, era inevitable en un contexto en el que toda aglomeración de personas supone un riesgo de contagio del coronavirus.
El paso a las clases virtuales ha implicado, en la mayoría de los casos, una reducción en el número de horas dictadas a los alumnos. Esto, sumado a las complicaciones económicas generadas por el aislamiento social obligatorio, ha llevado a que algunos colegios privados –muchos a pedido de los padres de familia- otorguen descuentos en las pensiones escolares.
En colegios de los cuales este Diario obtuvo información, las reducciones en las pensiones varían entre 12% y 30%, y hasta 50% para casos particulares (ver infografía). La mayoría de ellos ha decidido, también, suspender temporalmente las moras por retrasos en los pagos. Algunos han ofrecido la posibilidad de reprogramación de deudas.
